Una
práctica muy antigua que llega hasta hoy
Con el
cristianismo nace la práctica de ayudar materialmente a quienes tienen la misión
de anunciar el Evangelio, para que puedan entregarse enteramente a su ministerio,
atendiendo también a los menesterosos (cf. Hch 4,34; 11,29).Los anglosajones, tras su conversión, a finales del siglo VIII, se sintieron tan unidos al Obispo de Roma que decidieron enviar de manera estable una contribución anual al Santo Padre. Así nació el “Denarius Sancti Petri” (Limosna a San Pedro), que pronto se difundió por los países europeos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario